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La teoría de los colores


28 de febrero de 2011, por Luca

Como último post de la seguidilla sobre “El color” que venimos publicando estos días, vamos a hablar un poco de La rueda de los colores y los diferentes tipos de mezclas.




Después de leer las entradas anteriores entenderán que no es exagerado decir que el color es la heramienta más influyente de las que dispone el diseñador cuando se trata de transmitir un mensaje por medio de un diseño gráfico. El color es un medio muy eficaz para crear ambientes y tonos, y es importante comprender las relaciones cromáticas.

La rueda de los colores
Éstas disponen los tres colores primarios (P) en tres puntos equidistantes alrededor de un círculo. Se puede construir empezando con el rojo, el verde y el azul, que son los tres colores que emplean las teles y las pantallas de ordenador. También se pueden emplear tres colores estándares de impresión: magenta, cian y azul. Sin embargo, vamos a ceñirnos a la carta de colores tradicional del pintor, que se vasa en el rojo, amarillo y azul.

Si mezclas los tres primarios al 50% entre sí, se obtienen los colores secundarios (S), a medio camino entre los tres básicos. Ya estés trabajando con ordenador, que produce colores nuevos de forma electrónica, o mezclando pinturas físicamente, el principio es el mismo. En nuestro ejemplo dichos colores serán el naranja (rojo mezclado con amarillo), el verde (amarillo mezclado con azul) y el violeta (azul mezclado con rojo). Si después dividimos esos espacios todavía más obtendremos los colores terciarios (T), que son el rojo anaranjado y el amarillo anaranjado, el amarillo verdoso y el azul verdoso, y el azul violáceo y el rojo violáceo. Si se siguiera dividiendo los espacios muchas veces más acabaríamos produciendo una gradación suave del espectro completo.

En este caso el diagrama muestra como los secundarios y los terciarios se obtienen por medio de la interacción de unos con otros. Las ruedas de colores son unas herramientas magníficas para las combinaciones.

Mezclas aditivas y sustractivas
No vamos a entrar en tecnicismos, ya que se supone que hablaremos de como elegir colores, pero vale la pena explicar brevemente como funcionan ambas mezclas.

Una mezcla aditiva es la que se produce en la pantalla de un ordenador, donde se combinan la luz roja, la verde y la azul para formar los distintos colores. Una mezcla sustractiva es la que se obtiene cuando imprimen tintas o pigmentos para producir diferentes colores, cuando la luz reflejada por la superficie del papel genera los distintos colores que vemos. Descubrirás que muchas veces las imágenes impresas son diferentes de las que has elegido en pantalla; pero, dadas las diferentes posibilidades que existen para crear colores, no resulta sorprendente que esto suceda.

Elegir colores
Entonces, ¿cómo decidimos qué colores elegir para un proyecto? Se trata de algo completamente subjetivo pero puedes ayudarte de la rueda de colores y de la tabla que brindamos en “El significado oculto de los colores“.

Cómo utilizar la rueda de colores.
Hay varias maneras de trabajar la rueda, y cada una generará combinacioens sensiblmeente diferentes.
La primera consiste en utilizar colores que aparecen en puntos equidistantes de la rueda. Esto te proporcionará un conjunto cromático bien diferenciado, y podrás elegir todos los colores que quieras, pero en el caso de este ejemplo, digamos que para tu diseño necesitas cuatro. Escoge un color intenso para las áreas de la ilustración que definen los límites y los bordes, y colores menos llamativos para rellenar áreas que hay entre ellos.
Para que lo entiendan, acá les dejo una imagen en la que utiliza 5 colores equidistantes:


El segundo método consiste en elegir cuatro colores adyacentes en la rueda (análogos). Eso te proporcionara una gama armoniosa de colores, que no necesariamente darán como resultado un color dominante intenso, pero sí una gama que combina bien.
Ahora un ejemplo en la que utiliza 5 colores analogos:


El tercer método consiste en escoger colores directamente opuestos en la rueda (complementarios). Evidentemente, esto sólo funciona por parejas, así que intenta escoger dos colores que luego vayas a combinar con el blanco y el negro, u ota pareja bicolor que dé resultados con cualquier otra opción.
Por último podemos ver que utiliza 5 colores complementarios:


No olvides que siempre puedes empezar con un solo color y después utilizar tonalidades diferentes para crear la paleta monocromática de tu proyecto. Si haces esto último, es mejor empezar con un color que esté cercano a uno de los tres primarios, para tener la libertad de crear una gama medianamente amplia de matices más claros. Si empiezas por un color claro la gama disponible se verá limitada.

Por último, la armonización de colores no consiste simplemente en saber si combinan bien o no; también es cuestión de saber qué ambiente pretendes crear con tu diseño. Si quieres transmitir tranquilidad, inclínate por los colores complementarios, pero si buscas algo más atrevido, una combinación más chocante podría ser lo que necesitas.

 

Fuentes:
• 1001 trucos publicitarios – Luc Dupont
• Diseño gráfico para no diseñadores – Tony Seddon y Jane Waterhouse







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